– ¿Se puede recurrir a la mediación una vez iniciado un proceso judicial?.

En cualquier momento se puede acudir a la mediación si así lo deciden voluntariamente las partes. Frente a un conflicto el primer paso puede ser iniciar un procedimiento judicial, pero nada impide (de hecho la ley anima a) que se recurra a mediación aun encontrándose iniciado el proceso. En esta caso nos encontramos ante la mediación intrajudicial.

– ¿Cual es el objetivo del mediador?

Ayudar a las partes a restablecer la comunicación de manera que permita que sean ellas mismas quienes alcancen el acuerdo y construyan una solución para su conflicto.

 – ¿En qué se diferencia la mediación de la negociación?

En la negociación el facilitador defiende los intereses de una parte. No necesariamente pretende perjudicar a la otra, pero su postura es clara a este respecto. Además la negociación se puede llevar a cabo también a través de uno mismo.

El mediador es totalmente imparcial: no se puede posicionar, no opina, no aconseja. Su labor es hacer que las partes se alejen de posicionamientos y acerquen intereses.

– ¿En qué se diferencia la mediación del arbitraje?

La diferencia principal es la de que la mediación es un método autocompositivo de resolución de conflictos, la solución la alcanzan las partes, aunque ayudadas por el mediador. El arbitraje, sin embargo, es un método heterocompositivo: es un tercero, el árbitro, quien con su laudo arbitral zanja la cuestión.

– ¿Qué ocurre si una parte no cumple con un acuerdo alcanzado en la mediación?

La ley 5/2012 de mediación en asuntos civiles y mercantiles indica que el acuerdo alcanzado en mediación debe ser elevado a público para que sea ejecutivo. Escriturado ante notario, pues, se puede solicitar directamente su ejecución judicial. Y en todo caso el acuerdo de mediación vincula a las partes y preconstituye prueba del asunto, es exigible entre ellas como cualquier acuerdo privado.

–  ¿Qué tengo que hacer para poder ejercer como mediador profesional?.

A nivel nacional está regulada la mediación en asuntos civiles y mercantiles. Para ser mediador se debe contar con:

– una formación troncal que necesariamente ha de ser universitaria o de formación profesional de grado superior;

– una formación específica en mediación de al menos 100 horas, con unos contenidos mínimos y un 35% práctico;

– y un seguro de responsabilidad civil que cubra cualquier posible negligencia derivada de la labor profesional del mediador/a.

– ¿Qué ventajas tiene la mediación?.-

Es más rápida y ágil que cualquier procedimiento judicial.

Es más económica y supone un menor coste en todo caso que un juicio, con el consiguiente ahorro para las partes en tiempo y dinero.

Permite a las partes participar activamente en todo el proceso, ser los protagonistas, exponer sus visiones, inquietudes, emociones, situaciones, necesidades, intereses…

Da la opción de conseguir una solución especializada y a medida para una disputa.

Es una oportunidad de restablecer o no destruir una relación personal o empresarial.

– ¿Cómo elegir al mediador adecuado?.-

Teniendo en cuenta su formación y su experiencia y buscando un profesional que acredite unos conocimientos adecuados sobre el asunto que debe mediar.